ACNÉ III

El tratamiento del acné debe ir dirigido a corregir los factores etiológicos implicados; es decir, regular la secreción sebácea, evitar la obstrucción folicular y formación de comedones y eliminar la proliferación bacteriana y la inflamación.

El enfoque terapéutico ha de ser individualizado, considerando la forma clínica del acné y su gravedad, las circunstancias sociales del paciente, su edad, sexo y percepción de la enfermedad. Una terapia pactada y consensuada con el propio adolescente incrementará el grado de adherencia terapéutica y por tanto las posibilidades de éxito.