Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido | ENARM

Más que una simple idea, es un Sueño.

Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido | ENARM

Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido.

CUIDADO PRENATAL

El control prenatal debe estar dirigido a la detección y control de factores de riesgo obstétrico, a la prevención, detección y tratamiento de la anemia, preeclampsia, infecciones cervicovaginales e infecciones urinarias, las complicaciones hemorrágicas del embarazo, retraso del crecimiento intrauterino y otras alteraciones intercurrentes con el embarazo.

Las actividades que se deben realizar durante el control prenatal son:

  1. Elaboración de historia clínica.
  2. Identificación de signos y síntomas de alarma (cefalea, edemas, sangrados, signos de infección de vías urinarias y vaginales).
  3. Medición y registro de peso y talla, así como interpretación y valoración.
  4. Medición y registro de presión arterial, así como interpretación y valoración.
  5. Valoración del riesgo obstétrico.
  6. Valoración del crecimiento uterino y estado de salud del feto.
  7. Determinación del grupo sanguíneo ABO y Rh (en embarazadas con Rh negativo con sospecha de riesgo se determinará Rho antígeno D y su variante débil Dμ).
  8. Examen general de orina desde el primer control, así como preferentemente en las semanas 24, 28, 32 y 36.
  9. Detección del VIH en mujeres de alto riesgo (transfundidas, drogadictas y prostitutas), bajo conocimiento y consentimiento de la mujer; referir los casos positivos a centro especializados, con respeto al derecho a la privacidad y a la confidencialidad.
  10. Prescripción profiláctica de hierro y ácido fólico.
  11. Prescripción de medicamentos (sólo con indicación médica: se recomienda no prescribir en las primeras 14 semanas de embarazo).
  12. Aplicación de al menos dos dosis de toxoide tetánico de manera rutinaria; la primera durante el primer contacto de la paciente con los servicios médicos y la segunda a las cuatro u ocho semanas posteriores; se aplica una reactivación en cada uno de los embarazos subsecuentes o cada cinco años, en particular en áreas rurales.
  13. Orientación nutricional que toma en cuenta las condiciones sociales y económicas de la embarazada.
  14. Promoción para que la mujer acuda a consulta con su pareja o algún familiar, para integrar a la familia al control de la embarazada.
  15. Promoción de la lactancia materna exclusiva.
  16. Medidas de autocuidado de la salud.
  17. Establecimiento del diagnóstico integral.

La unidad de salud debe promover que la embarazada de bajo riesgo reciba como mínimo cinco consultas prenatales, que inicien de preferencia en las primeras 12 semanas de gestación y con atención al siguiente calendario:

  1. Primera consulta en el transcurso de las primeras 12 semanas.
  2. Segunda consulta entre las semanas 22 a 24.
  3. Tercera consulta entre las semanas 27 a 29.
  4. Cuarta consulta entre las semanas 33 a 35.
  5. Quinta consulta entre las semanas 28 a 40.
  6. La prolongación del embarazo después de las 40 semanas requiere consultas adicionales con el objeto de vigilar que el embarazo no se prolongue más allá de la semana 42.

PREVENCIÓN DEL BAJO PESO AL NACIMIENTO

En todas las unidades de salud que dan atención obstétrica se deben establecer procedimientos escritos para la prevención, detección oportuna del riesgo y manejo adecuado de la premadurez y el bajo peso al nacimiento (retraso del crecimiento intrauterino). La detección apropiada se hará durante el embarazo y el nacimiento.

Para detectar el bajo peso al nacer se debe realizar periódica y sistemáticamente el seguimiento de la altura del fondo de útero, se debe medir a partir del borde superior de la sínfisis del pubis hasta alcanzar el fondo uterino.

Normal, cuando el fondo uterino se sitúe entre los percentiles 10 a 90ún la edad gestacional. En estas circunstancias se continuará con los controles normales.

Anormal, cuando se halle por debajo del percentil 10 o por encima del percentil 90 de la curva de altura de fondo uterino según la edad gestacional. Estas pacientes ameritan investigación y tratamiento de los factores condicionantes (tabaquismo, alcoholismo, anemia materna) y la orientación nutricional correspondiente. Se deberá citar cada 15 días y consultar con especialista.

El manejo de la premadurez implica el diagnóstico y el tratamiento oportunos de la amenaza de parto prematuro, así como de la aceleración de la biosíntesis de los factores tensoactivos del pulmón fetal y el manejo adecuado del recién nacido pretérmino (prematuro).

ATENCIÓN DEL PARTO

La norma recomienda especial énfasis en los siguientes aspectos:

  1. A toda mujer que ingrese para atención obstétrica se le elaborará expediente clínico, historia clínica y partograma.
  2. Durante el trabajo de parto normal se propiciará la deambulación alternada con reposo en posición de sentada y decúbito lateral para mejorar el trabajo de parto, las condiciones del feto y de la madre, con respeto sobre todo a las posiciones que la embarazada desee utilizar, siempre que no exista contraindicación médica.
  3. No debe llevarse a cabo el empleo rutinario de analgésicos, sedantes y anestesia durante el trabajo de parto normal; en casos excepcionales se aplicarán según criterio médico, previa información y autorización de la parturienta.
  4. No debe aplicarse de manera rutinaria la inducción y conducción del trabajo de parto normal, ni la rotura artificial de las membranas con el solo motivo de aprontar el parto. Estos procedimientos deben tener una justificación por escrito y realizarse bajo vigilancia estrecha por médicos que conozcan a fondo la fisiología obstétrica y aplicación de la norma institucional al respecto.
  5. Toda unidad médica con atención obstétrica debe contar con lineamientos para la indicación de cesárea, cuyo índice idealmente se recomienda de 15% en los hospitales de segundo nivel y de 20% en los del tercer nivel en relación con el total de nacimientos, por lo que las unidades de atención médica deben aproximarse a estos valores.
  6. El rasurado del vello púbico y la aplicación de enema evacuante durante el trabajo de parto debe realizarse por indicación médica y con informe a la mujer.
  7. La episiotomía debe practicarse sólo por personal médico calificado y con conocimiento de la técnica de reparación adecuada. La indicación de episiotomía debe realizarse por escrito y con informe a la mujer.

CONTROL DEL TRABAJO DE PARTO

La norma establece que los siguientes aspectos deben evaluarse en el control del parto:

  1. Se deberá verificar y registrar la contractilidad uterina y el latido cardiaco fetal antes, durante y después de la contracción uterina al menos cada 30 min.
  2. Se deberá verificar y registrar el progreso de la dilatación cervical mediante exploraciones vaginales racionales, de acuerdo con la evolución del trabajo de parto y el criterio médico.
  3. Se deberá registrar el pulso, presión arterial y temperatura por lo menos cada 4 h.
  4. Se mantendrá la hidratación adecuada de la paciente.
  5. Se mantendrá un registro de los medicamentos utilizados.

Para la atención del periodo expulsivo normal se debe efectuar el aseo perineal y de la cara interna de los muslos y no se debe hacer presión sobre el útero para acelerar la expulsión.

Durante el alumbramiento normal se debe propiciar el desprendimiento espontáneo de la placenta y evitar la tracción del cordón umbilical antes de su desprendimiento completo, comprobar la integridad y normalidad de la placenta y sus membranas, revisar el conducto vaginal, verificar que el pulso y la presión arterial sean normales, que el útero se halle contraído y el sangrado transvaginal sea escaso. Se puede aplicar oxitocina o ergonovina a dosis terapéuticas si el médico lo considera necesario.

Se deberán registrar las condiciones del recién nacido al momento del nacimiento, como sexo, peso, longitud, perímetro cefálico, Apgar al minuto y a los 5 min, edad gestacional, diagnóstico de salud y administración de vacunas.

ATENCIÓN DEL PUERPERIO

Durante el puerperio inmediato (primeras 24 h posparto normal) se deberá realizar el siguiente manejo:

  1. En los primeros 30 min se iniciará la lactancia materna exclusiva y la indicación de alimentación a seno materno a libre demanda en aquellas mujeres cuyas condiciones lo permitan.
  2. En las primeras 2 h se verificará la normalidad del pulso, presión arterial y temperatura, así como evaluación del sangrado vaginal, tono y tamaño del útero y la presencia de micción. Posteriormente estos mismos aspectos se evaluarán cada 8 h.
  3. En las primeras 6 h se favorecerá la deambulación, la alimentación normal y la hidratación, con informe a la paciente sobre signos y síntomas de complicación.
  4. Se recomienda aplicar a las madres Rho (D) negativas, con producto Rho positivo, la globulina inmune anti-Rho de preferencia dentro de las primeras 72 h siguientes al parto, aborto, cesárea, amniocentesis o cualquier otro evento obstétrico invasivo capaz de ocasionar hemorragia fetomaterna y que pueda condicionar en la madre inmunización al antígeno “D” que estuviese en la superficie de los glóbulos rojos del producto.

Durante el puerperio mediato (del día dos a siete) así como durante el puerperio tardío (del día ocho a 42) se realizará el siguiente manejo:

  1. Proporcionar un mínimo de tres consultas con una periodicidad que abarque el término de la primera semana (primera consulta) y del término del primer mes (tercera).
  2. Vigilar la involución uterina, los loquios, la presión arterial, el pulso y la temperatura.
  3. Orientar a la madre en los cuidados del recién nacido, la lactancia materna exclusiva, sobre métodos de planificación familiar, la alimentación materna y acerca de los cambios emocionales que pueden presentarse durante el posparto.

La atención de una mujer con emergencia obstétrica debe ser prioritaria y proporcionarse en cualquier unidad de salud de los sectores público, social y privado. Una vez resuelto el problema inmediato y que no se ponga en peligro la vida de la madre y del recién nacido se procederá a efectuar la referencia a la unidad que le corresponde.

ATENCIÓN DEL RECIÉN NACIDO

La atención del recién nacido vivo implica la asistencia en el momento del nacimiento, así como el control a los siete y 28 días.

Toda unidad médica con atención obstétrica deberá tener normados procedimientos para la atención del recién nacido que incluyan reanimación, manejo del cordón umbilical, prevención de cuadros hemorrágicos con el empleo de vitamina K, 1 mg intramuscular, y la prevención de la oftalmía purulenta, examen físico y de antropometría (peso, longitud y perímetro cefálico), tablas para la valoración del Apgar (Cuadro 22-6-1), así como para valoración de la edad gestacional (véase Figura 22-1-1), madurez física y madurez neuromuscular, vacunación BCG y antipoliomielítica, alojamiento conjunto madre/hijo y la lactancia materna exclusiva.

Según la norma se deberá eliminar como práctica rutinaria la aspiración de secreciones por sonda, lavado gástrico, ayuno, administración de soluciones glucosadas, agua o fórmula láctea, uso de biberón y la separación madre-hijo (estas prácticas sólo se realizarán si existe alguna condición médica que lo requiera).

En ningún caso se tendrá a un recién nacido en ayuno por más de 4 h, sin el aporte cuando menos de soluciones glucosadas y más de cuatro días sin nutrición natural o artificial; si la unidad médica no cuenta con el recurso deberá remitir el caso a la unidad correspondiente para valoración y tratamiento.

Se recomienda investigar de manera rutinaria en el recién nacido de la madre Rh negativa, que se sospeche riesgo de isoinmunización, el grupo ABO, el factor Rho (D), su variante débil Dμ y la prueba de antiglobulina directa (prueba de Coombs).

MANEJO DEL NIÑO CON BAJO PESO AL NACIMIENTO

Al nacimiento se utilizará la curva de crecimiento intrauterino para clasificar al recién nacido y tomar las medidas pertinentes en su manejo. Se recomienda usar la clasificación mexicana de Jurado García (véase la Figura 22-1-3) o la clasificación internacional adaptada de Battaglia y Lubchenco (véase la Figura 22-1-4).

Aquellos pacientes clasificados como de bajo peso deberán ser alimentados con leche materna; también se promoverán la creación de bancos de leche materna en las instituciones donde se hospitalizan niños de pretérmino que no pueden ser alimentados por la madre.

PREVENCIÓN DEL RETRASO MENTAL PRODUCIDO POR HIPOTIROIDISMO CONGÉNITO

Toda unidad que atienda partos y recién nacidos debe efectuar el examen de tamiz neonatal entre las 48 h y de preferencia antes de la segunda semana de vida, mediante la determinación de tirotropina (TSH) en sangre extraída por punción del talón o venopunción colectada en papel filtro (la prueba debe efectuarse antes del primer mes para evitar daño cerebral que se manifiesta por retraso mental). La muestra puede ser tomada en el transcurso de los primeros 30 min a través de sangre del cordón umbilical, lo que debe explicitarse en la hoja de papel filtro que se envía al laboratorio. El resultado debe remitirse a la unidad de salud correspondiente en un plazo no mayor de dos semanas.

El diagnóstico de un caso comprobado de hipotiroidismo congénito se establece por determinación de tirotropina y tetrayodotironina (T4) en suero de sangre extraída. El tratamiento del caso comprobado de hipotiroidismo congénito será con hormona tiroidea a dosis de 10 a 12 μg de L-tiroxina por kg de peso al día.

El control y tratamiento del paciente debe continuarse y por ningún motivo suspenderse hasta que alcance una edad neurológica equivalente a los dos años. Si se requiere corroborar el diagnóstico, a partir de este momento se puede suspender durante seis a ocho semanas el tratamiento y realizar nuevos exámenes tiroideos.

Fuente:

NORMA Oficial Mexicana NOM-007-SSA2- 1993, Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido. Criterios y procedimientos para la prestación del servicio

 

 

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