PUNTOS CLAVE “Infección aguda de vías aéreas superiores”

GPC GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA

Diagnóstico y manejo de la INFECCIÓN AGUDA DE VÍAS AÉREAS SUPERIORES
en pacientes mayores de 3 meses hasta 18 años de edad (Actualización 2016)

Se refiere a la enfermedad infecciosa, que afecta al aparato respiratorio desde la nariz hasta antes de la epiglotis, durante un periodo menor a 15 días, frecuentemente ocasionado por virus y ocasionalmente por bacterias

La faringitis por EBHGA ( Estreptococcus beta hemolítico del grupo A ) es infrecuente en niños < a tres años de edad y rara en menores de 18 meses de edad. Por lo que es más frecuente entre 3–14 años de edad. Leer más...

 

EVRA22

El diagnóstico de faringitis estreptocócica aguda se basa en datos clínicos y epidemiológicos, y en algunos casos se sustenta en pruebas de laboratorio

El cultivo de exudado faríngeo se considera el estándar de oro para el aislamiento de Streptococcus pyogenes del grupo A.

Con cuadro clínico y de probabilidad, con una puntuación en la escala de CENTOR > 3, un resultado positivo confirma el diagnóstico de faringitis estreptocócica aguda.

El cultivo de exudado faríngeo en medio de agar sangre, posee una sensibilidad del 90 al 95% en la identificación de EBHGA.

La sensibilidad de las pruebas rápidas o prueba rápida de detección de antígeno de EBHGA es del 70 al 90% con una especificidad del 95%, comparada con el cultivo de exudado faríngeo en medio de agar sangre.

El sistema de puntuación Centor, ayuda a identificar a aquellos pacientes que tienen una mayor probabilidad de infección por estreptococo del grupo A.

La escala de puntuación Centor auxilia al clínico en la predicción de infección estreptocócica, con base en:

  • Alta probabilidad de infección por estreptococo con criterios Centor de 3-5, el médico pueden considerar el uso de la prueba rápida de detección de antígeno de EBHGA
  • Baja probabilidad de infección por estreptococo con criterios de Centor entre 0-2, el uso de rutina de la prueba rápida de detección de antígeno de EBHGA no ofrece mayor certeza diagnóstica.

Se recomienda en pacientes con faringitis aguda con base a la evaluación clínica y gravedad del cuadro, en presencia de tres o más criterios de Centor interpretar como alta probabilidad de infección estreptocócica y considerar la prescripción inmediata de antibiótico.

 

Los síntomas respiratorios que indican enfermedad grave son:

  • Cianosis
  • Estridor
  • Respiración superficial
  • Dificultad respiratoria

La presencia de síntomas neurológicos en un niño con enfermedad respiratoria, requiere atención inmediata.


SIGNOS Y SÍNTOMAS DE ENFERMEDAD GRAVE222

La prescripción de ibuprofeno o acetaminofén (paracetamol) son recomendables para el alivio sintomático de la faringitis aguda.

La etiología del resfriado común es viral y los antibióticos no modifican su evolución (historia natural de la enfermedad).

No se recomienda el uso de antimicrobianos en lo  pacientes con resfriado común, el tratamiento de esta enfermedad debe ser conservador.

No se recomienda utilizar los siguientes medicamentos en el manejo del resfriado común:

  • Antitusígenos
  • Descongestionantes
  • Antihistamínicos
  • Spray nasal de bromuro de ipratropio.
  • Vitamina C
  • Gluconato de zinc

La faringitis/amigdalitis por Streptococcus pyogenes requiere de tratamiento antimicrobiano apropiado
para prevenir casos de fiebre reumática, complicaciones supurativas y minimizar el riesgo de casos secundarias.

Las penicilinas siguen siendo los medicamentos de primera linea, para el atamiento de faringitis/faringoamigdalitis, por EBHGA. En México, se ha detectado que más del 16% de cepas de Streptococcus pyogenes son resistentes a macrólidos, por lo cual se recomienda utilizarlos con reserva y tener en cuenta la posibilidad de falla terapéutica por cepas resistentes a macrólidos.

SECRETARIA DE SALUD

Norma Oficial Mexicana PROY-NOM-031-SSA2-2014, Para la atención a la salud de la infancia.

La atención eficaz y oportuna de la enfermedad respiratoria aguda comprende:

  1. Identificación de factores de mal pronóstico
  2. Evaluación clínica y clasificación
  3. Tratamiento adecuado
  4. Capacitación a la madre/el padre, la tutora/el tutor o la/el representante legal de la niña o niño en
  5. el motivo de consulta, y Seguimiento de los casos.

Los factores de mal pronóstico que son:

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Para el menor de 5 años:

  1. Tener menos de dos meses de edad
  2. Diagnóstico de alguna inmunodeficiencia
  3. Muerte de un menor de 5 años en la familia
  4. Madre analfabeta
  5. Madre adolescente
  6. Menor de un año con antecedente de bajo peso al nacer
  7. Dificultad para el traslado a una unidad médica si se agrava el niño
  8. Desnutrición moderada o grave.

Para el menor de dos meses:

  1. Madre primigesta
  2. Madre o padre soltero
  3. Edad de gestación menor de 37 ó mayor de 42 semanas
  4. Embarazo de alto riesgo
  5. Defectos al nacimiento
  6. Atención por personal no capacitado
  7. Hipoxia neonatal (sufrimiento fetal)
  8. Trauma obstétrico
  9. Bajo peso al nacimiento (< 2,500 g)
  10. Lactancia materna ausente o inadecuada
  11. Proceso infeccioso en el menor de 28 días
  12. Retraso en el diagnóstico y manejo del padecimiento.

Los pacientes deben ser evaluados primeramente, por la presencia de polipnea (signo predictor de neumonía, con alta sensibilidad y especificidad), y posteriormente identificar la enfermedad o su etiología.
Es necesario evaluar a la niña o niño con una temperatura corporal normal ya que la presencia de fiebre puede ocasionar polipnea.

El personal de salud que brinde la atención médica a la niña o niño con enfermedad respiratoria aguda, deberá orientar y capacitar a la madre/el padre, la tutora/el tutor o la/el representante legal del menor de diez años de edad en la identificación de los signos de alarma, polipnea y dificultad respiratoria, a fin de que se solicite atención médica inmediata y sobre los cuidados generales que deben brindarse en el hogar.

Seguimiento de los casos. Se debe realizar una nueva valoración médica entre las 24 a 48 horas, después de haber solicitado la consulta por este motivo.

INFECTOLOGÍA CLÍNICA – Kumate-Gutiérrez
Decimoséptima edición

Las infecciones de las vías respiratorias superiores en su mayor parte tienen una causa viral primaria. Algunos autores consideran que 90% o más son originalmente virales y sólo 10% o menos tienen un origen bacteriano primario.

Los rhinovirus, de los cuales se han podido identificar más de 100 serotipos, producen 20% a 40% de las rinofaringitis en los adultos y 8% a 10% en los niños; suelen originar cuadros poco graves.

Los coronavinis, que parece ser causante de una proporción importante de infecciones respiratorias, ya que se han encontrado anticuerpos séricos en 90% de la población estudiada. Se han relacionado sobre todo con rinofaringitis. Leer más...

Los virus parainfluenza y sincicial respiratorio pueden causar en los niños infecciones respiratorias graves como laringotraqueobronquitis o neumonía, en tanto que en el adulto por lo general producen rinofaringitis.

Los virus parainfluenza y sincicial respiratorio pueden causar en los niños infecciones respiratorias graves como laringotraqueobronquitis o neumonía, en tanto que en el adulto por lo general producen rinofaringitis.

De los adenovirus son causantes de infección respiratoria y ocasionan infecciones graves en algunos individuos, en tanto que en otros sólo producen rinofaringitis.

De los virus influenza se conocen tres serotipos designados con las letras A, B y C; el grupo A tiene la característica de variar antigénicamente, lo que detennina la aparición de epidemias cada dos o tres años; además de estas variantes menores, aparecen variantes mayores que en los últimos tiempos se han presentado cada 10 años y han dado lugar a las grandes epidemias.

Los virus Coxsackie y ECHO son conocidos como causantes de meningoencefalitis. miocarditis, enfermedad exantemática y otras más.

El virus Coxsackie es una de las causas más frecuentes de faringoamigdalitis con vesículas o úlceras. Herpes simple también causa lesiones ulcerosas en el paladar y en la faringe; las lesiones suelen ser más grandes que las producidas por Coxsackie.

Con respecto a las bacterias que causan en forma primaria 10% o menos de las infecciones respiratorias, se reconoce al estreptococo, especialmente del grupo A, como el más frecuente entre ellas; bien sea en forma primaria o complicando a la infección viral, produce rinofaringitis o faringoamigdalitis purulento membranosa.

H. influenzae tipo b tiene especial importancia por ser causante de epiglotitis grave, especialmente en niños, la cual conlleva una alta mortalidad, pero su frecuencia se ha modificado gracias a la introducción de la vacuna conjugada.

Mandell, Douglas y Bennett ENFERMEDADES INFECCIOSAS Principios y práctica 8a Edición.
Resfriado común VS Faringitis

La importancia clínica del resfriado común reside principalmente en la frecuencia de esta enfermedad en la población general. Aunque generalmente es leve y autolimitada, esta enfermedad se asocia a una gran carga económica, tanto por la disminución de la productividad como por los gastos del tratamiento. Leer más...

Generalmente los síntomas del resfriado común aparecen de 1 a 3 días después de la infección vírica. El primer síntoma que se observa suele ser dolor de garganta o ≪irritación≫, seguido muy de cerca por obstrucción nasal y rinorrea. El dolor de garganta suele resolverse rápidamente y el segundo y tercer día de la enfermedad predominan los síntomas nasales. La tos se asocia a aproximadamente el 30% de los resfriados y generalmente comienza después de que aparezcan los síntomas nasales.

El tratamiento actual del resfriado común se basa en remedios sintomáticos que se dirigen a síntomas específicos. Se ha demostrado la eficacia de los tratamientos para la obstrucción nasal, la rinorrea y los síntomas dolorosos (es decir, dolor de garganta y dolor de Cabeza) en estudios realizados en adultos. Los intentos para demostrar los efectos beneficiosos de estos fármacos en los niños han fracasado, aunque no está claro si el fracaso se debe a la ausencia de efecto en los niños o simplemente a la dificultad para evaluar los síntomas subjetivos en esta población. Dada la ausencia de beneficios demostrados y la toxicidad potencial, no se recomiendan los tratamientos sintomáticos para el resfriado común en los niños menores de 4 años.

La faringitis aguda generalmente se describe como la triada de dolor de garganta, fiebre e inflamación de la faringe que se caracteriza por eritema y edema, aunque también pueden existir exudados, vesículas o ulceras.

Los virus son la causa única más frecuente de la faringitis y son responsables del 25-45% de todos los casos, en los que suelen observarse otros signos o síntomas de infección de las vías respiratorias superiores (IVRS).

Streptococcus pyogenes, un estreptococo del grupo A (SGA), es la etiología bacteriana más importante en los casos de faringitis aguda debido a la asociación entre los SGA y la fiebre reumática aguda. Los SGA son responsables de alrededor del 10-15% de los casos de faringitis en los adultos1 y del 15-30% de los casos en los niños.

Fusobacterium necrophorum, un gramnegativo anaerobio que no forma esporas, es una causa bacteriana de dolor de garganta en hasta el 10% de los casos de faringitis13 y la causa de hasta un 23% de los abscesos periamigdalinos.

Corynebacterium diphtheriae también es una causa de faringitis y es un problema especialmente en las personas que viajan a áreas donde los programas de vacunación no están bien establecidos o han fracasado.

Los exudados de las amígdalas o la faringe, la linfadenopatía cervical anterior hipersensible y la fiebre suelen asociarse a los SGA. Por otra parte, síntomas y signos como conjuntivitis, coriza, ulceras orales, tos y diarrea indican causa vírica.

Se han desarrollado varias reglas de predicción clínicas útiles para hacer el diagnóstico de la faringitis por SGA. En los sistemas de puntuación se intenta utilizar datos clínicos y epidemiológicos para asignar una probabilidad de que la faringitis aguda pueda atribuirse a los SGA.

El objetivo del tratamiento de la faringitis por SGA es reducir el tiempo de resolución de los síntomas, el riesgo de transmisión y la incidencia de secuelas supurativas y no supurativas. Esto se consigue eliminando los SGA de la faringe. La penicilina ha sido la piedra angular del tratamiento de la faringitis por SGA durante más de 60 años. A pesar de su uso a largo plazo, todavía no se ha confirmado ningún caso de resistencia a la penicilina en los SGA. Un curso de penicilina o de amoxicilina de 10 días es el tratamiento de elección y el que recomiendan la IDSA y la AAP para el tratamiento de la faringitis causada por SGA.

A los pacientes alérgicos a la penicilina se les debe administrar mi macrolido (eritromicina) o una cefalosporina de primera generación para la alergia no mediada por IgE. Actualmente el uso de cefalosporinas de amplio espectro, como cefixima y ceftibuteno, aunque aprobado por la Food and Drug Administration estadounidense para el tratamiento de la faringitis por SGA, no se ha ratificado.